
El pasado martes 19 de febrero tuve el honor de ser invitado a conducir el programa de Luis Chataing, ChataingTV. Siempre va a ser distinto un programa desde afuera que desde adentro y generalmente al pasar de una lado a otro de las cámaras aparecen las sorpresas.
En este caso las sorpresas fueron muchas y afortunadas. Primero que en el equipo de trabajo están muchos de mis amigos, amigos de muchos años, amigos queridos, lo cual me hizo sentir que estaba llegando a una fiesta. Luego pude ser testigo en carne propia de la máquina creativa y operativa, que con pulso y cariño mantiene las exigencias naturales de un medio tan competitivo como lo es el medio televisivo. Finalmente me vuelvo a dar cuenta que Chataing es incansable, porque hacer televisión, radio y teatro son tareas de tres vidas que Luis decidió resumir en una.
Creo que es buen momento para públicamente agradecerle a Luis, quien en repetidas oportunidades ha tenido la generosidad de compartir abierta y desinteresadamente su experiencia y su aprendizaje. Lo que se aprende en años y se comparte en un instante vale tanto como las perlas del mar.
A todos los que me llamaron, me tuitearon, me textearon, me postearon, etc etc etc… muchas gracias.
Comparto con ustedes el monólogo y la primera parte del programa.
Un abrazo,
C.









